después de tantos años pensando que lo que se rompería, de tanto enseñarlo, sería el huevo lo que se rompió fue el melón.
el sábado por la noche lo celebramos. pero empecemos por el principio.
en el 85 teníamos 19-20 años, y sin saberlo un grupo de gente estábamos tejiendo unos lazos que no se romperían nunca. Con la urgencia del momento, cuando "el mes que viene" era demasiado lejos y “hace más de un año” era “hace un siglo”, era difícil saberlo. unos amigos del colegio y sus derivados empezábamos a quedar en un bar cerca de la glorieta de bilbao.
una cervecería de la calle churruca fue nuestro particular kronen. Le cambiamos el nombre, le llamamos la “polítika”, (con una “k” que ningún ajeno percibía cuando le hablamos de “los amigos de la política” lo cual producía confusiones) y conseguimos incluso que colgarán una foto nuestra en sus paredes ( pero eso fue unos años y muchas cervezas después).
Fuimos mezclando amigos, amigas de amigos, hermanos y hermanas, compañeros de facultad, novias y novios, amigas de las novias y exnovias y fuimos creciendo. Siempre había sitio y todo el mundo era bien recibido, las relaciones se iban consolidando y era difícil saber de donde venía tanta gente apetecible, pero la gente entraba y se quedaba, nadie se iba.
Aunque han pasado muchos años recuerdo con absoluta nitidez una conversación con un muy querido amigo. En su momento me dio miedo. El hablaba de qué sería de nosotros cuando tuviéramos 40 años, qué pasaría si de repente un día nos volviéramos a ver. Daba por hecho que nos dejaríamos de ver. Los 40 sonaban muy lejanos. nos parecía que estábamos hablando de 2001 odisea del espacio. dónde viviríamos? en qué trabajaríamos? estaríamos casados? con quién? nos habríamos divorciado? algunos seguiríamos en contacto?.
por suerte, no es que “nos volvamos a ver”, es que “nos seguimos viendo” , no todos a la vez, no siempre, pero nos vemos, nos queremos y nos reímos, y a los que no vemos les recordamos y cuando les vemos es como si les hubiéramos visto la semana pasada.
y además la foto de la noche fue muy alentadora. Hemos salido bien, estamos guapos y en plena forma. poniendo buena cara al futuro. cada uno ha construido su camino, no todos los caminos son iguales, ni mejores ni peores, simplemente distintos, pero no nos podemos quejar ... y además lo mejor está por venir ... o por lo menos merece la pena pensarlo así.
Y si hemos llegado hasta aquí, eso quiere decir que ya nos seguiremos viendo siempre, solo será cuestión de buscar excusas para encontrarnos en ese territorio llamado “polítika” en donde todo se ve con otros ojos, con nuestros ojos, y donde todo está permitido porque hay cariño y complicidad.
El sábado fue un día de esos. Un día en el que había excusa para vernos. Nos vimos todos o casi. Un día muy especial. Alguien muy especial para mí, que además tiene la no muy común cualidad de ser alguien muy especial para mucha gente, celebraba su boda, de la que este blog en su momento, como no podía ser menos, dio cuenta, pero sobre todo hacía que nos volvíeramos a ver y disfrutáramos.
En esas noches de los 80 y 90 que empiezan a ser recuerdo confuso, incluso para mí, y que solo se pueden ubicar por nombres de bares: el Dylan, el Más Allá, el Penta, el Cien por Cien, el Aire, la Ría, la Vía, el Siroco, the Bar ... en esas noches, "él" muchas veces había dicho que no se casaría, que él no era de esos y lo argumentaba a quien se lo rebatiera! ... pero claro entonces ... no conocía todavía a “Ella”, ... ( depende de la hora no conocía a casi nadie).
“Ella” se pasó toda la noche del sábado con su maravillosa sonrisa poniendo cara a los recuerdos y a la historia de él y dando razones a su legión de admiradores ( de "ella") entre los que me cuento. Y todos sonreímos pensando que, aunque nos ha costado, le hemos casado. Y muy bien casado.
Nosotros confirmamos que como grupo nos sigue gustando más beber que comer,sobró comida pero teníamos mucha sed ... También nos gusta hablar y reír.
Luego tiramos de repertorio, recuperamos el “más añejo espíritu de la política”, cambiamos el “oye,gina” por “oye,vasco” en fantástica versión del pinwi , caímos enamorados de la moda juvenil, pedimos que no nos besarán en los labios y vimos como perales dibujaba gaviotas en el cielo con sus manitas. Solo echamos de menos hacer chas y atravesar la pared.
Las copas fueron cayendo, los abrazos se generalizaron y la noche pasó tan rápido como pasan las noches cuando te diviertes.
Y el Loa se pareció al Dylan y al Siroco, al The Bar y a tantos otros bares que nos dieron de beber.
Nos fuimos retirando con más o menos dignidad, agradeciendo que el cambio horario nos concediera una hora más de sueño.
Entonces tomó protagonismo la cantera. Y los hermanos pequeños, las primas y los primos, cual bojan de la vida, saltaron a la cancha ... pero esa es otra historia.
El domingo cada uno llevó con la mayor dignidad posible la resaca , hubo quien se levantó a las 9 con sus niños y quien durmió hasta el mediodía. Hubo quien se fue a australia y quien dudó si bajar a buscar su coche, quien comió con los suegros y quien no comió, quien cruzó somosierra y quien no cruzó ni el portal de casa. Los más diligentes empezaron a descargar las fotos, como mejor testimonio de una noche inolvidable, mientras mitjatovic me recordaba lo difícil que es saber ganar y que hoy sería lunes.
Y eso fue todo. Visto desde fuera algo tan normal como una noche de sábado con cena y copas, visto desde dentro una maravillosa noche de sábado con unos maravillosos amigos. Yo lo escribo aquí para acordarme cuando mi memoria empiece a fallar y la de mis amigos no exista y sonreír al volver a leerlo.
Buenas tardes, voy a preparar las bufandas para la ola de frío polar que llega mañana. Ya queda menos para la siguiente fiesta.
Pd: crónica rosa de la blogsfera: la fiesta sirvió también para que Mad Hatter presentará en sociedad a Lazy Blog, Atikus, a mí y al propio Red River al secreto mejor guardado de este lado de la pantalla : Eva al Desnudo, confirmando que las fronteras entre el mundo real y el mundo on line se diluyen y que el amor 2.0 existe.